A propósito de Matar un ruiseñor: El viejo Atticus Finch o Sócrates el moderno

Publicado el 18 enero, 2017

Acusado de pervertir a la juventud ateniense, en el año 399 a. C., Sócrates fue condenado a la pena capital. Según Platón, sus seguidores, que veían en el fatal veredicto una injusticia de grandes proporciones, intentaron rescatarlo, sacarlo de la celda donde esperaba el arribo de la muerte, pero él se negó de manera categórica: con admirable entereza, Sócrates permaneció en prisión y, una vez llegada la hora, bebió el brillante cáliz de la cicuta. He aquí sus últimas palabras: “Critón, recuerda que le debemos un gallo a Esculapio”.

Atticus Finch, el protagonista de Matar un ruiseñor (1960), la novela de Harper Lee, me parece, en cuanto a su carácter y a su poder de convicción, un verdadero discípulo del filósofo de Atenas. Sobrepasa, en claridad de entendimiento e imitación de valores, a Jenofonte, a Critón e incluso a Platón; lo digo porque, a diferencia de Atticus Finch, ellos, contemporáneos de Sócrates, nunca terminaron de comprender la decisión y la disposición a morir de su mentor.

Gregory Peck as Atticus Finch in To Kill a Mockingbird

Atticus Finch, abogado de un pequeño y conservador pueblo de Alabama, no es condenado a muerte pero sí recibe y acepta una comisión igualmente arriesgada: defender a un hombre negro, de nombre Tom Robinson, que ha sido acusado de violar a una mujer blanca y cuyo futuro se dirime en una corte compuesta por un juez, un jurado y una audiencia con evidentes tendencias racistas y clasistas.

Firme en sus convicciones, Atticus Finch, que en la versión cinematográfica de Matar un ruiseñor es interpretado de modo magistral por el actor Gregory Peck, soporta la adversidad con temple de acero: el acoso de sus hijos en la escuela, la incomprensión y la hostilidad de sus conciudadanos, la inseguridad en unas calles con deficiente alumbrado público. Heredero de Sócrates, pues, Atticus Finch me recuerda un aforismo que, en vista de las contingencias y de las arbitrariedades de la vida diaria, conviene traer siempre en el bolsillo: “Más vale padecer una injusticia que cometerla”.

Tags: Atticus Finch, Harper Lee, Matar un ruiseñor, Sócrates

Autor: Francisco Gallardo Negrete

De Pénjamo. Maestro el Literatura Hispanoamericana y filósofo....

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