Crecimiento poblacional amenaza abasto y calidad del agua en Yucatán

Publicado el 22 marzo, 2017

El poco o nulo tratamiento de las aguas de desecho domésticas, el exceso de agroquímicos usados, la inadecuada disposición de los residuos sólidos y líquidos en las actividades ganaderas y el fuerte crecimiento de la población en la zona metropolitana de Mérida incrementan el riesgo de incidencia enfermedades bacteriológicas entre los yucatecos, además de poner en entredicho el abastecimiento de agua a largo plazo si no se toman medidas urgentes como la creación de reservas hidrogeológicas y perímetros de protección a las fuentes de abastecimiento, advierte doctora Julia Guadalupe Pacheco Ávila, investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

En el marco del Día Mundial del Agua, en Yucatán cabe reflexionar sobre la creciente amenaza de contaminación a los acuíferos, ocasionada por la urbanización, el desarrollo industrial y las actividades agropecuarias. A continuación, la entrevista completa:

Pregunta (P): ¿Hay estudios realizados por la Uady que evalúen el nivel de contaminación del manto freático en Yucatán?

Respuesta (R): Sí, me puedo referir a los realizados por el Cuerpo Académico de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ingeniería. Se han desarrollado proyectos de investigación tendientes a evaluar la calidad del agua subterránea con respecto a su aptitud para consumo humano y para la agricultura, principalmente.

P: ¿Cuáles son los resultados de esos estudios, principales factores contaminantes y potenciales repercusiones para el consumo humano?

R: El nivel de contaminación, entendido éste como la presencia de sustancias contaminantes en concentraciones por arriba de la Norma Mexicana para consumo humano (NOM-127-SSA1, 1994), está en función de la profundidad y de la ubicación geográfica. De esta manera, a nivel freático (espejo de agua) se encuentran las mayores concentraciones de contaminantes principalmente los bacteriológicos, por lo que su uso para consumo humano no es recomendable. Entre 20 y 40 metros de profundidad, por debajo del nivel freático, las concentraciones de los parámetros de calidad se encuentran en su mayoría por debajo de los límites permisibles por lo que su uso y consumo humano está asegurado, siempre que haya un proceso de desinfección antes de su distribución para prevenir enfermedades gastrointestinales.

Los factores que contaminan el agua pueden ser de origen natural o debido a las actividades humanas. En el primer caso, por ser el acuífero de Yucatán un acuífero costero, se tiene una intrusión salina que ocasiona un incremento de los cloruros y sodio en el agua subterránea; hecho que se refleja principalmente en los municipios costeros. En cuanto a las actividades humanas, todas ocasionan potencialmente el deterioro de la calidad del agua, por ejemplo: el poco o nulo tratamiento de las aguas de desecho domésticas antes de su disposición, el exceso de agroquímicos usados en las actividades agrícolas y, el exceso de complementos alimenticios y la inadecuada disposición de los residuos sólidos y líquidos en las actividades ganaderas.

Las potenciales repercusiones del consumo humano del agua subterránea en el estado de Yucatán, son principalmente enfermedades gastrointestinales porque la principal contaminación que se tiene es la bacteriológica. A largo plazo, potencialmente se podrían tener algunos incrementos de algunas enfermedades sin que esto pueda ser atribuido directamente al consumo de agua contaminada. Por ejemplo, si bebiéramos un agua con concentraciones de nitratos por arriba del límite permisible tendríamos que calcular el riesgo a la salud que está en función de la cantidad de agua ingerida y el peso corporal; sin embargo, también debiéramos de considerar la ingesta de nitratos por los alimentos en conservas que ingerimos lo que nos llevaría a considerar esto último como el mayor riesgo para desarrollar una enfermedad. Argumentos similares pueden pensarse de otros contaminantes inorgánicos como son los metales pesados, los plaguicidas y los compuestos orgánicos volátiles.

Actualmente, los estudios han mostrado que en la mayor parte del estado de Yucatán, por debajo de los 20 metros a partir del nivel freático la calidad química del agua subterránea es buena y nuestro interés actual es convencer a las autoridades de preservar esta calidad mediante acciones que conlleven, por ejemplo, a una adecuada ordenación territorial que considere áreas de reservas hidrogeológicas y perímetros de protección a las fuentes de abastecimiento; así como minimizar la lixiviación de los desechos humanos, agrícolas, ganaderos e industriales mediante la implementación de tecnologías eficientes y de bajo costo para una buena disposición de los residuos.

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P: ¿Hay indicadores en los estudios que pudieran clarificar o explicar el grado de contaminación del manto freático?

R: Sí, existen indicadores de la calidad del agua para diferentes usos. Los que hemos estudiado son los indicadores para consumo humano y para su uso en la agricultura. Para el primero, hemos concluido que la calidad del agua a nivel freático no es aceptable para consumo humano por las concentraciones de bacterias y de algunos elementos inorgánicos como el nitrato, el sulfato y el cloruro en algunas regiones del estado de Yucatán. En cuanto a su uso para la agricultura, tenemos la zonificación de la calidad del agua para la región hidrogeológica Semicírculo de cenotes que indica una calidad excelente en un 45%, calidad condicionada en un 34% e inadecuada en un 21%, aproximadamente.

P: ¿Cuál es la afectación de la falta de drenaje en la gran parte de las zonas urbanas del estado?

R: La afectación se refleja en las concentraciones de bacterias y nitratos, principalmente. Y no solo en las zonas urbanas, ya que también se da en las regiones rurales.

P: ¿El manejo de los residuos urbanos en los rellenos sanitarios es adecuado?

R: Sí, únicamente hace falta precisar el tipo de tratamiento que se debe de dar a los lixiviados generados.

P: ¿Cómo se podrían hacer más eficientes los procesos de manejo de la basura para reducir la contaminación?

R: Haciendo partícipe a la población de los problemas de contaminación que se generan por un manejo inadecuado de la basura, como son la contaminación del aire por los malos olores, la contaminación del suelo y del agua subterránea, la contaminación visual y el daño a nuestra economía por acortar la vida útil de los rellenos sanitarios, la degradación de la calidad de nuestros suelos y agua subterránea (principal fuente de abastecimiento para todos los usos) y el daño potencial a nuestra salud.

P: ¿Son suficientes los procesos de cloración aplicados para garantizar que el agua potable cumpla con los requisitos de salubridad necesarios?

R: Sí, principalmente en las áreas urbanas. En las áreas rurales se requiere un mayor esfuerzo de las autoridades para garantizar no solo el abasto sino el uso del desinfectante porque en ocasiones los habitantes de algunas comunidades rechazan el agua clorada.

P: ¿Hasta qué punto se cumple o se incumple las especificaciones técnicas de la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, de Salud ambiental. Agua para uso y consumo humano?

R: El agua subterránea es un recurso natural vital para el suministro de agua para uso y consumo humano. A nivel mundial, los acuíferos experimentan una creciente amenaza de contaminación ocasionada por la urbanización, el desarrollo industrial y las actividades agropecuarias. Por lo tanto, se requieren campañas proactivas y acciones prácticas que protejan la calidad original del agua subterránea, acciones justificadas desde el punto de vista de sustentabilidad ambiental y criterios de beneficio económico.

El estado de Yucatán  tiene una superficie kárstica que origina un acuífero altamente vulnerable a la contaminación. La ciudad de Mérida es el centro económico más importante del sureste de México, y su desarrollo ha propiciado la creación de la Zona Metropolitana de Mérida (ZMM), conformada por los municipios de Mérida, Umán, Conkal, Ucú, Kanasín y Progreso.

Actualmente, el abastecimiento público de agua para la ciudad se obtiene principalmente de cuatro campos de pozos; sin embargo, si tomamos en cuenta el crecimiento de la población causado por el desarrollo de la ZMM, la demanda aumentará de tal manera que las capacidades de extracción actuales serán insuficientes para satisfacer las necesidades futuras.

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Es importante señalar que los municipios de Cuzamá, Hocabá, Hoctún, Homún, Seyé, Tahmek, Tecoh, Timucuy y Xocchel,  fueron propuestos para conformar la Reserva Hidrogeológica para la Zona Metropolitana de Mérida, para beneficio de la población presente y las generaciones venideras. Sin embargo, dado que actualmente, uno de los principales problemas a nivel mundial es el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas debido al aumento de los volúmenes explotados, al crecimiento de las fuentes de contaminación tanto puntuales como difusas y a los efectos del cambio climático. Se hace necesaria la existencia de un Plan de Manejo para el aprovechamiento adecuado del recurso hídrico del que formen parte los principales actores comunitarios.

P: ¿Cuáles son los retos a corto, mediano y largo plazo para la sustentabilidad del manejo y consumo de los recursos hídricos en Yucatán?

R: La sustentabilidad ambiental se refiere a la administración eficiente y racional de los recursos naturales, de manera tal que sea posible mejorar el bienestar de la población actual sin comprometer la calidad de vida de las generaciones futuras. En cuanto al agua, la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) es un proceso sistemático para el desarrollo, concesión y monitoreo de los usos de los recursos hídricos. GIRH se fundamenta en el concepto de que los recursos hídricos son limitados y sus usos son interdependientes. Por lo tanto el GIRH se define como “un proceso que promueve la gestión y desarrollo coordinado del agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa, sin comprometer la sostenibilidad de los ecosistemas”. Por lo tanto, los retos a corto, mediano y largo plazo los defino como: a corto y mediano plazo, incrementar la difusión del conocimiento acerca del origen del agua (ciclo hidrológico), de las potenciales fuentes de contaminación (naturales y antropogénicas), y de las medidas (eficientes y de bajo costo) que podemos implementar mejorar o para preservar la calidad del agua subterránea para su uso y consumo. A largo plazo, incentivar la participación comunitaria en una GIRH para el estado de Yucatán que promueva el cuidado del recurso hídrico tomado en consideración el incremento poblacional, el desarrollo económico, la presencia de eventos hidrometeorológicos extremos (huracanes) y las potenciales afectaciones del Cambio climático.

P: ¿Qué mecanismos de medición y monitoreo de calidad del agua se aplican en el estado de Yucatán y cuáles son sus alcances y efectividad?

R: La Comisión Nacional del Agua es el organismo responsable en la elaboración y conducción de la Política Hidrológica Nacional. En 2010, la red nacional de monitoreo de la calidad del agua contaba con 1,627 sitios, distribuidos en todo el país. Los parámetros fisicoquímicos y microbiológicos son llevados a cabo en la Red Nacional del Laboratorios. Entre los compromisos que declara la CONAGUA (Yucatán), está el proporcionar a nivel federal la información para elaborar el sistema de información geográfica que permita conocer los niveles de cloración, de los contaminantes físicos, químicos y biológicos presentes en el agua para consumo humano.

Julia-Pacheco-Avila

Tags: Agua, contaminación, ecología, mantos freáticos, Yucatán

Autor: J. Reyes

Homo Sapiens

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