¿De qué tamaño viene la “avalancha Trump” sobre Yucatán?

Publicado el 10 febrero, 2017

En menos de un mes de gobierno, el presidente Donald Trump ha dejado claro que su extremismo, agresividad y cerrazón no quedarán solamente en el discurso. El proteccionismo de sus políticas económicas y migratorias trastocarán –ya lo están haciendo- la integración y estrecha relación entre México y Estados Unidos. Por ende, Yucatán podría ser golpeado en sectores muy específicos y claves: deportación de migrantes, reducción de remesas, decremento de la inversión extranjera directa y amenazas a las exportaciones.

¿De qué tamaño podría ser la “avalancha Trump” sobre Yucatán y cómo podemos afrontarla? Analicemos los números.

En Estados Unidos hay alrededor de 200 mil yucatecos, de los cuales 90 por ciento son ilegales y susceptibles de ser deportados; se estima que 70 por ciento de los yucatecos que han migrado a Estados Unidos radican en California.

De acuerdo con cifras compartidas en el foro “Más Yucatán”, organizado por la Fundación Legorreta Hernández, el promedio anual de remesas enviadas de Estados Unidos a Yucatán asciende 126 millones de dólares, no obstante, el año 2016 hubo un incremento significativo: 143 millones de dólares.

Sin duda, el dinero que envían los connacionales es una inyección importante de divisas a la economía local, que estimula el mercado interno y que para muchas familias es una fuente de recursos esencial para subsistir.

El 75 por ciento de las remesas se concentran en cinco municipios: Mérida, Oxkutzcab, Tekax, Ticul y Peto. Sin embargo, ¿Qué tan dependiente es la economía yucateca de las remesas? La realidad es que las remesas representan 1.25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal y el 2 por ciento de hogares yucatecos reciben este tipo de ingresos. A diferencia de estados como Michoacán, Yucatán no es una entidad dependiente de este tipo de recursos.

No obstante, las potenciales deportaciones de yucatecos sí podrían tener impactos sustanciales en el estado:

1.- Los deportados ocasionarían una presión sobre el mercado laboral local, es decir, serían personas que competirían por un empleo con quienes ya radican en la entidad.

2.- De no haber una integración armónica a la vida económica y social, podrían generarse problemas sociales que atentarán contra el preciado clima de tranquilidad que hay en Yucatán.

deportaciones yucatecos

 

Economía, los talones de Aquiles

El proteccionismo económico impulsado por presidente Donald Trump podría afectar al país y a Yucatán por dos amenazas concretas: la cancelación o renegociación en términos adversos del Tratado de Libre Comercio (TLC) y la incertidumbre en los mercados globales pueden causar detrimentos para el sector exportador y las inversiones.

El promedio anual de las exportaciones de Yucatán asciende a mil 250 millones de dólares, cifra halagadora, aunque no tanto si consideramos que 71 por ciento de las exportaciones van precisamente hacia Estados Unidos, gigantesco mercado que amenaza con cerrarse a los productos mexicanos.

Por otra parte, la inversión extranjera directa en Yucatán es de 169 millones de dólares anualmente. Aunque el estado ha mantenido una racha positiva en la atracción de capital extranjero, la realidad es que la incertidumbre económica global que se prevé por el errático gobierno de Trump, aunado a medidas nacionales como el aumento de la tasa de interés por parte del Banco de México, tienen como consecuencia más probable el riesgo de la disminución de inversiones.

 

¿Qué podemos hacer ante la avalancha Trump?

En primera instancia, la atención a los migrantes deportados es prioritaria. Se requerirán políticas públicas de inclusión al mercado laboras e inclusive respaldo psicológico ante el posible shock psicológico que traigan.

Además, serán necesarios programas de reactivación económica en los municipios caracterizados por ser expulsores de migrantes y atención focalizada a las familias dependientes de las remesas.

En materia de infraestructura, continuar apuntalando las acciones para fortalecer la conectividad –requisito estratégico para el crecimiento económico-. La red ferroviaria y el puerto de Progreso, esenciales.

Finalmente, y quizá lo más importante, mantener el optimismo, el compromiso, el trabajo y la tranquilidad social. Como decía mi padre: “no hay mal que por bien no venga”. Yo lo creo.

Yucatan


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Tags: Donald Trump, economía, Estados Unidos, exportaciones, inversión, migrantes deportados, remesas, Yucatán

Autor: J. Reyes

Homo Sapiens

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