Mérida, ciudad que retrocede (en tres sencillos ejemplos)

Publicado el 30 abril, 2017

En materia de movilidad y espacios públicos, al menos, Mérida es una ciudad que retrocede. Lo podemos afirmar al considerar que las nuevas inversiones, lejos de favorecer el desarrollo urbano sostenible de Mérida, lo entorpecen. Se trata de una enfermedad que venimos padeciendo desde varios años atrás; y he aquí tres ejemplos fáciles que todos podemos apreciar:

1). El Paseo de Montejo.

Si caminamos desde el remate del Paseo de Montejo en dirección a la carretera Mérida–Progreso, descubrimos de una manera muy sencilla cómo las prioridades de nuestra ciudad han ido cambiando. Desde el remate hasta el Monumento a la Bandera, encontramos banquetas amplias sin obstáculos, con mobiliario urbano bien ordenado fuera del sendero peatonal y con árboles que dan sombra agradable sin estorbar la movilidad.

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Cuando llegamos al Monumento a la Bandera, las cosas, cambian. El tamaño y la densidad de los árboles disminuyen para dar prioridad a las fachadas comerciales, el ancho de las aceras se reduce considerablemente, los postes, paraderos y demás mobiliario urbano se vuelven obstáculos para el peatón porque compiten por el espacio que es cada vez menor. Al llegar a Prolongación Montejo, simplemente desaparecen las sombras, las aceras son tan reducidas que no se puede circular por ellas y prácticamente desaparece el mobiliario urbano. Mientras la ciudad crecía, cambiaban claramente sus prioridades, olvidándose de las personas y privilegiando al automóvil.

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2). El respeto del espacio en las aceras.

Pero no hablemos de inversiones de hace 50 o 20 años, hablemos de las que se están realizando ahora mismo. Informan de varios cientos de millones de pesos de inversión en calles de Mérida… ¿y las personas?, ¿y el peatón? ¿No se pueden destinar recursos para senderos amplios y cómodos para las personas?

Peor aún, hay dos acciones recientes que nos impactan de manera muy negativa:

a) Casetas de teléfono público que “literalmente” están colocados al centro del sendero peatonal, como un mensaje claro de que lo que más interesa es la publicidad y no la calidad de vida de las personas.

 

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b) Gimnasios al aire libre colocados prácticamente sobre la calle. Porque lo importante no es que los habitantes puedan realizar ejercicios en lugares adecuados al aire libre (valga la redundancia), sino que los equipos estén plagados de publicidad, y que dicha publicidad sea vista por todos los conductores de vehículos que circulan por las avenidas.

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3). Los parques y el espacio público.

Aquí estamos ante un absurdo. Se invierten millones de pesos en “rescates” de espacios públicos; en acciones que causan más daño que beneficio.  Los parques “remodelados” son planchas de concreto y asfalto. O peor aún, son parques ficticios con pasto sintético que no hacen más que simular el color y no el impacto del verde natural.

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Aquí recalcamos: el componente más importante de un parque son sus áreas verdes naturales. Éstas no son relevantes por una función decorativa, sino por su gran impacto ambiental en el entorno urbano. Las áreas verdes urbanas son vitales, por ejemplo, para reducir el efecto de islas de calor (lo que es una situación bastante grave en Mérida con las altas temperaturas). También sirven como sistemas naturales de captación de aguas pluviales, entre otras cosas.

Por eso no coincido con la defensa que se realizó en otro artículo pasado del parque de San Juanistas. Dependiendo del nivel de espacio público (barrial, urbano, metropolitano, etc…) podemos poner equipamientos más complejos en los parques, pero las áreas verdes son condición sine qua non en cada uno de ellos.

Los desarrollos inmobiliarios han transformado Mérida en una plancha de concreto y hay que defender cada metro cuadrado de área natural para nuestra ciudad.

 

*fotografía de Cristina Gatta


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Tags: áreas verdes, Mérida, movilidad urbana, Paseo Montejo, peatón, urbanismo

Autor: David Montañez Rufino

Escritor e impulsor del espacio público. Licenciado en Derecho y Maestro en Administración Pública. Recientemente publicó el libro Rebelión y Pecado, una novela de ficción literaria sob...

Comentarios

  1. El paseo de Montejo también está afectado dando preferencia a entradas de vehículos en lugar de árboles y en algunos lugares. Como frente casas montes Molina no dejan crecer los árboles porque les “tapan la vista “

  2. Me parece q el paseo de montejo si es importante q las aceras sean amplias y bonitas porq los turistas deambulan por ahí en número considerable, pero en cambio más arriba no hay tanta movilidad peatonal q sea insuficiente, como ocurre en otras urbes, al menos nunca he tenido q bajarme a la acera a caminar por estar lleno el espacio de las banquetes.el problema también es q actualmente hay casi 500,000 vehuculos para menos de 2;000,000 de habitantes. mi opinión es simple observacion y sin matices politicos.

  3. Cabo norte luce por sus privilegiadas áreas verdes, la clase social pudiente de Mérida si cuenta con esa infraestructura y los costos de predios allá son de millón y medio… ¿Lo sustentable se las ve de esa manera?
    el ciudadano de a pie se queda en la jungla de asfalto, injusto!

  4. Triste, pero cierto: El Ayuntamiento de Mérida, como el de muchos otros estados, NO GASTARA EN MANTENIMIENTO EN LOS PARQUES Y JARDINES… ES MUY CARO. Su política es crear espacios bonitos que no requieran de mantenimiento y punto. Hay que ponerse XUX y exigir ciudadanos ahora, no cuando ya este hecha la manita de gato…

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