Mérida cumple 475 años con un Centro Histórico vulnerado y vulnerable

Publicado el 6 enero, 2017

 

El 6 de enero de 1542, Francisco de Montejo “el Mozo” fundó Mérida. En su construcción como villa se registró a 70 familias españolas y 300 naturales como habitantes fundadores. Hoy, a 475 años de distancia, el patrimonio cultural del Centro Histórico de Mérida enfrenta retos como el deterioro y abandono de sus edificios, característicos por su belleza arquitectónica y valor de identidad.

Redensificar habitacionalmente el Centro Histórico de Mérida, como estrategia para la conservación de la riqueza de su patrimonio cultural -entendido no solamente en su dimensión física, sino como espacio de convivencia social y recreación de formas de vida-, es quizá una de las tareas más apremiantes para un desarrollo sostenible.

Se plantea la conservación del Centro Histórico como núcleo vivo habitacional, que trascienda un paisajismo estético o los intereses del gran capital. Es decir, la permanencia de usuarios originales en viviendas rehabilitadas, un derecho de arraigo y valoración.

“Un centro histórico no es una zona museo convertida en vitrina de admiración, sino el espacio donde se dan diversas actividades culturales en torno a testimonios arquitectónicos, que son muestras de las diferentes etapas de la historia de la ciudad”, plantea Alejandro Ortega Cedillo, en el libro Batallas por la vivienda y el Patrimonio Monumental.

Patrimonio cultural

La belleza arquitectónica de Mérida, enriquecida por el periodo del auge henequenero que dio un nuevo matiz a las tradicionales estructuras coloniales, sucumbe gradualmente ante la inacción oficial y factores como la especulación inmobiliaria y la carestía del mantenimiento. Entre el 30 y 40 por ciento del patrimonio arquitectónico del Centro Histórico de Mérida ha sido destruido de 1920 a la fecha, en un proceso en el que los intereses privados se han impuesto ante la falta de un plan integral de conservación. 1)http://laverdadnoticias.com/patrimoniourbanodemerida/

Es menester, entonces, integrar el aspecto económico, habitacional, urbano, socio-cultural y de equipamiento. Habitar el Centro Histórico establece la posibilidad de acceder a los servicios urbanos, infraestructura, transporte, mercados, escuelas, centros de salud y cultura. Si bien a nivel municipal existe la política de rescate de fachadas en el Centro Histórico, la realidad es que la intervención termina siendo “cosmética” para dar una grata imagen al turista. Pero queda sin atenderse de fondo el problema de abandono y deterioro paulatino de las estructuras de los edificios históricos, que sucumben no solamente al tiempo y a la falta de atención, sino a la especulación inmobiliaria.

centro histórico Mérida

El reto: contrarrestar y equilibrar la visión de utilizar el centro como una concentración de servicios y equipamiento en función de intereses privados, dando con ello segregación y expulsión de los habitantes y a la vez el deterioro urbano, en especial de los monumentos históricos. La política de conservación y restauración del Centro Histórico debe integrar a los actores sociales involucrados y a los tres órdenes de gobierno, a fin de respetar formas de hábito y costumbre que dan sentido de identidad a los habitantes y permiten la permanencia del arraigo de la gente.

La importancia de la vivienda popular en las zonas históricas son elementos necesarios e indispensables de las características esenciales de tales zonas.

Referencias   [ + ]

Tags: Aniversario, Centro Histórico, Mérida, restauración urbana

Autor: J. Reyes

Homo Sapiens

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