Te lo digo como amigo, Rickles: se acabó

Publicado el 9 abril, 2017

Este jueves murió el legendario Don Rickles, quién fue algo desconocido en la cultura mexicana, pero una de las figuras más épicas de la comedia en inglés de todos los tiempos. Reconocido como el padre de la comedia del insulto y creador del arte de ofender gente y dejarla pidiendo más.

 

Licencia Rickles para matar

 

 

«Para ser honesto, la cosa del insulto empezó por no tener un acto.»

Rickles fue el único comediante, no, el único estadounidense con permiso para decir lo que sea de quien sea y ser socialmente apreciado y reconocido por ello.  La comediante Kathy Griffin lo llama “la licencia Rickles para matar”.

Jamás importó lo insensible o políticamente incorrecto de lo que dijera, durante toda su carrera él dijo insultos tan abrebocas como quiso, a quien quiso, y siempre se salió con la suya. La respuesta usual que obtenía por ellos era «gracias, Don, eres muy gracioso» a lo que él respondía cosas como «ja, ja, ja… ¿quién te preguntó?».

Su música de entrada a todo show en el que se presentaba era La Virgen Macarena —la que le ponen a los toreros, pues—, ya que el siempre se imaginó a sí mismo «como el niño de Nueva York que se paró frente a una audiencia y dijo “¡El Toro!”».

Aparte de “el padre de la comedia del insulto”, su estilo abrasivo lo llevó a ser conocido como “el sultán del insulto”, “el gatito con garras”, “el mercader de veneno”, y su favorito, “señor calidez”. Más que hacer una buena rutina cómica que nunca tuvo (sí, me oíste, ¿A quién engañas, Don?), Rickles simplemente se paraba con una actitud gruñona, insultaba a quien tuviese enfrente, todos lo amaban, y recibía grandes sumas de dinero por ello.

 

Nadie llegó más lejos en la vida insultando gente

Tan buen resultado le daba atacar a su audiencia, que uno de sus más grandes aciertos en la vida fue botanear a Frank Sinatra en 1957 cuando entró a un bar en Los Ángeles donde se presentaba: «Siéntete como en casa, Frank. Pégale a alguien». Según él, el resto del rat pack le preguntó «¿Es eso gracioso, Frank?».

«Cuando entras a la habitación, tienes que besar su anillo.
No me importa, pero él [Sinatra] lo tiene en su bolsillo trasero.»

En lugar de ofenderse, el “viejo ojos azules” lo tomó bajo su ala, lo apodó “cabeza de bala”, y lo llevó al estrellato, desde donde pudo insultar a toda clase de conocidos y desconocidos en su cara: Johnny Carson, Jerry Lewis, Dean Martin, Milton Berle, Martin Scorsese, Clint Eastwood, Barack Obama, y hasta Ronald Reagan siendo presidente; el que quieran. Sus asaltos verbales fueron despiadados y ninguno pudo haberlo disfrutado más.

Jimmy Olsen
Hasta a Supermán insultó. Ilustrado por Jack Kirby.

«Y ahora, soy una gran estrella y vine a este show como un favor por lástima.»

Desde los 60s hasta los 90s, sus más de 100 apariciones en  The Tonight Show Starring Johnny Carson lo hicieron parte de la cultura popular estadounidense. Ser insultado por Don Rickles se volvió un signo de estatus en Hollywood. No lo tomen de mí, aquí está Jimmy Kimmel que con trabajo pudo hablar sin quebrarse para rendirle tributo:

Sin Rickles, el panorama del entretenimiento en inglés cambia para siempre. Él era el único comediante famoso usando todo el ancho de su libertad de expresión sin que alguien le demande disculpas por ello. Claro, hay quienes como Louis C.K. o Daniel Tosh exploran los límites de la corrección política, pero siempre con justificaciones y censuras.  

 

Cómo insultar como Don Rickles sin ser expulsado de la sociedad civilizada

«Yo siempre me voy a la costilla con la gente, pero nadie nunca me da problemas.
No se porqué. Tal vez tengan miedo de lo que pueda decir.
Probablemente hay una lección en alguna parte de ello, pero no se qué sea.»

Respondiendo al subtítulo: Olvídenlo. Imposible. No se puede.

La comedia de Don Rickles no es algo que cualquiera pueda intentar en casa y salir ileso. Es como el Jackass del abuso verbal. Para empezar, su ingenio era agudo y funcionaba tan rápido como su lengua podía. Sus ataques, basados en la realidad o no, eran directos, temerarios, y totalmente opuestos a lo que una persona normal y considerada diría:

«Marty [Scorsese] cuando vemos todos los films que hiciste,
ninguno de ellos fue grandioso.
Ninguno de ellos.»

*

«Bob [Hope], haznos un favor: Sal del aire.
¿Hasta cuándo? Los soldados, la armada; se están cansando.
Cada vez que hay guerra, tú estás justo ahí. En Irán ya se cansaron.
Están peleando y tú haces “Yo quiero decirles…” con tu palo de golf.
Se acabó. Soy tu amigo: no fastidies gente.»

*

—«Vi tu película. Mr. Pink… Mas como Mr. Stink.»
[Steve Buscemi se rie]
—«¡Uff! Tal vez consiguete unos brackets.»
[Adam Sandler se ríe]
—«Uh, y tú… Así que Happy Gilmore. Vi la película entera.
Es asombroso como nada de talento te puede dar una película.»

Es difícil explicar cómo es que esas líneas funcionan como bromas en voz de Rickles y le ganaban un enorme afecto de la gente, pero así era. Aunque la gente políticamente correcta no lo quiera aceptar, la agresión es el elemento elemental del humor. Rickles fue de los pocos comediantes que no lo disimula, o trata de ser sensible al respecto.

«Un ‘comediante del insulto‘ es el título que se me dio.
Lo que hago es exageración.
Botaneo gente, a la vida a mi mismo y a mi alrededor.»
*
«Si yo insultara gente de verdad, eso no sería gracioso.
Hay una diferencia entre un insulto real y sólo divertirse.»

Por supuesto, aunque sean insultos, siempre contenían los siete ingredientes de Mel Helitzer para la comedia: un blanco (el que se le pare enfrente), hostilidad, realismo, exageración, emoción, y sorpresa.

«Algunas personas dicen cosas graciosas, pero yo digo graciosas las cosas.»
*
«Sabes, todas las noches, cuando salgo al escenario,
siempre hay un miedo quejumbroso en el fondo de mi mente.
Siempre tengo miedo de que en alguna parte ahí afuera,
¡hay una persona en la audiencia a la que no voy a ofender!»

Notese el cambio de broma a realidad al final.

Claro, lo agresivo es la broma, pues Rickles siempre hizo pequeños guiños de aprecio que lo delataban como un personaje en un acto. Además, siempre fue parejo con todos. La democracia de Rickles jamás discriminó a chinos, polacos, negros, blancos, judíos o mexicanos; a todos los botaneaba por igual.

«Botaneo al presidente, ¿por qué no? Botaneo a todo mundo. Eso es América. Riendo, Charton Heston, soy tu amigo: se acabo.»

El Señor Calidez

Image result for don rickles

«Don es algo único: un verdadero amigo, un maravilloso ser humano. Si no lo fuera no sería capaz de permitirse ser tan tremendo ojete.»
—Robert De Niro.

La amistad es esencial para entender el éxito de Don. Alcanzó la fama como miembro honorario del Rat Pack (el grupo de amigos de Frank Sinatra), e invitado favorito de Carson, pero continuó haciendo amistades entrañables con todo el que entraba a los círculos de Hollywood, en especial los comediantes. Su amistad más duradera y famosa es la de su congénere Bob Newhart, pero también dio amistad a cada generación que iba surgiendo. Entre ellos Dean Martin, Sammy Davis Jr., Shirley MacLaine, Regis Philbin, Joan Rivers, David Letterman, Billy Crystal, Robin Williams, Whoopi Goldberg, Martin Scorsese, Robert De Niro, Betty White, Bob Saget y John Stamos, Kathy Griffin, Jerry Seinfeld, Brian Williams, Tom Hanks, Jon Stewart, Tina Fey, Jimmy Kimmel, y Jimmy Fallon.

 

«¿Debería retirarme? Soy como un peleador.
La campana suena, sales, y peleas.»

Tal vez fue esa clase de facilidad para crear relaciones tan entrañables la que le permitió una carrera de 58 años que sólo se detuvo con su muerte, a los 90 años de edad. Claro, el espectáculo debe continuar. Pero definitivamente la comedia, cariño, y personalidad de Don Rickles dejarán un enorme vacío en Hollywood. Él ha llegado al cielo de los comediantes y nosotros nos quedaremos una vida sin saber lo que dijo al llegar.


¿Dónde veo más de Rickles?

Pese a su estelar trayectoria, en México, el nombre de Don Rickles resultará poco familiar para quienes no siguen los talk shows gringos, aunque seguro todos han visto su trabajo en la serie de Toy Story como Mr. Potato Head. Los aficionados al cine pueden ver sus participaciones en Casino, Run Silent, Run Deep, en el episodio de Tales From the Crypt The Ventriloquist’s Dummy”, y de ahí identificarlo en decenas de apariciones en shows.

«De vez en cuando, cuando estoy solo, pienso sobre mi edad. Pienso, ¿cuántos años más me quedan en esta tierra? Pero no me puedo imaginar morir. De alguna manera, en mi cabeza, pienso que que no moriré. Se que todos mundo muere, claro. Sólo pienso que no me pasará. Está loco, pero ahí está.»

Afortunadamente, la gran mayoría de sus más de 50 años de insultos y regaños a famosos y desconocidos se encuentran muy bien capturados en YouTube y son fáciles de encontrar con la palabra Rickles. Así que denle una checada al viejo señor calidez y disfruten de horas de buen humor.

«Esos eran los tiempos, cuando los álbumes eran cosa grande. Y ahora eso se acabó, y estoy en lo que sea que es esto.»


Artículos relacionados

Tags: Bob Newhart, Dean Martin, Don Rickles, Frank Sinatra, Jack Kirby, Jerry Seinfeld, Johnny Carson, Superman

Autor: Armando E. Torre Puerto

Aprendió a escribir palabras usando letras. En Voz Abierta, hemos hecho nuestro mejor esfuerzo por detenerlo, pero es que está bien terco.  ...

Deja un comentario

Dejar de seguir a:

Aceptar
Cancelar

Seguir a:

Para poder seguir a este autor es necesario que se registre en nuestro sitio

Iniciar sesion con facebook

Colabora en Voz Abierta

¿Quieres colaborar? Deja tus datos y sube tu articulo.

Queremos escucharte

Facebook

Twitter

Youtube